No necesitas otra fórmula para ser feliz. Quizá necesitas detenerte y mirar tu vida.

De la justicia a la literatura

Manuel Morán González
Obras publicadas
Lo que dicen los lectores
José Vicente Ríos
Sobre: LA MORTAJA DE TU VIDAEstupendo libro. Sin ser una obra de autoayuda, te hace pensar en qué define tu vida, tus preocupaciones, tus miedos... Con un estilo de prosa poética, al menos así lo veo yo, es una especie de canto a la vida, la de verdad, desde la zozobra. Un texto muy valiente y con gran expresividad, elaborado, contundente. Especialmente me ha emocionado el capítulo sobre la madre. Lo volveré a leer con más detenimiento, que es como se deben leer este tipo de obras.
Jose
Sobre: SI EL OLVIDO APARECIERAEl autor cuya obra abarca desde cuentos para niños y adolescentes, hasta ensayos y libros de poemas, nos conmueve con un texto -dividido en 145 fragmentos- que designaría como poesía en prosa donde verbaliza las impresiones y padecimientos provocados por el ocaso de la memoria. No necesita el autor aplicar las leyes de la métrica para expresar la pérdida de recuerdos, la desolación o la soledad (llena de blanco). Aunque "los tentáculos de la hidra" no hayan conseguido aniquilar el olvido, "bulto de argamasa, ausencia, pozo profundo que de suelo carece", según sus bellas palabras, los compases de una orquesta o los susurros remotos de una caracola iluminan el desamparo de las anchas y vacías salas, los largos pasillos o los pasos perdidos del hospital del olvido.
Cliente de Amazon
Sobre: Esa ceniza en otro tiempo fue una madreEs sin duda un texto atractivo, nada barroco en la expresión, que no pretende grandes reflexiones ni sentencias consecuentes. Es una manifestación pura, bella y dura, existencial, en la que el autor llora a su madre muerta; desde la tentación blasfema, el deseo dañino, como respuesta primigenia. La añoranza en ensoñaciones hermosas. La aceptación en concreción realista, ya pasada... Y a través de un camino de pena y piedad, en que su puño se adentra en el polvo, va surgiendo el ensalmo, y los dedos que se abren se convierten en mano, y esta comunica su desgracia/ceniza al agua. Que salpicando en brotes sugiere el bálsamo, que es preludio de la esperanza. Y entonces, la mano se torna regazo. Y el agua en cauce, río de la vida. No hay concesiones sensibleras. Más bien imágenes, lágrimas mentales por las que todos un día pasamos. Y por el conjuro/ mantra de partículas al viento nos arrima a la serenidad.
Morliv Grottemill
Sobre: Un patojo no muy distinto a vosotrosMe parece importante y valiosísimo que los niños europeos conozcan su fortuna, y aprendan a dar gracias por ella y a compartirla, siempre, con todo aquél que les rodee, ya sea a dos calles o a dos océanos de distancia. Quiero más historias así, por favor.



